Recordar es vivir

Recordar es vivir aquellos maravillosos años. Hoy, sentado en el sofá de mi salón he cerrado los ojos y he revivido en mi mente dulces momentos de mi infancia. Era muy pequeño y mi madre me solía llevar de visita a la iglesia de María Auxiliadora. Yo la llamaba la “iglesia de oro” (supongo que por el retablo central). Y allí, sentados en uno de los viejos bancos, me hablaba de la Virgen y de…

"Recordar es vivir"