Viernes 25 de julio de 2008

Viernes 25 de julio de 2008, una larga noche sin sueño. El bullicio de las orquestas apenas me ha dejado conciliar el sueño. Desayuno sobre las diez para irme luego a la catedral a la misa del peregrino. Llego un poco después de las once y me encuentro una enorme cola para entrar. Supongo que todo el mundo quiere dar un abrazo al apóstol en el día de su fiesta. Me voy por la tienda…

"Viernes 25 de julio de 2008"