Abriendo puertas

Abriendo puertas, campaña de solidaridad.

Vivimos en una sociedad en la que se cierran muchas puertas.

A veces la realidad da un portazo en las narices en la vida de muchas personas.

Se cierran puertas y se truncan caminos, ilusiones, esperanzas, posibilidad de crecimiento, de desarrollo personal.Abriendo puertas

La vida de muchos adolescentes y jóvenes se topó con una puerta cerrada en forma de situaciones difíciles en su familia, que hace que no puedan vivir en ellas.

Muchos otros tuvieron que dejar su país por situaciones de guerra, pobreza y falta de futuro.

A otros, se les cerraron puertas cuando salieron del sistema escolar y hoy no encuentran caminos abiertos pues no cuentan con una formación y engrosan el alarmante número del paro juvenil.

En nuestras casas, especialmente en las plataformas sociales, trabajamos ya con muchos de estos chicos, chicas, adolescentes y jóvenes.

Y, es que, nosotros somos de abrir puertas.

Para tantos como ellos, todos los que formamos la familia de Salesianos Santiago el Mayor (La inspectoría, nuestras casas, nosotros…) queremos abrirles puertas.

Con:

  • nuestros programas de inserción y emancipación;
  • los proyectos de educación y formación;
  • los pisos de acogida y la intervención con las familias más vulnerables….

Abrimos puertas a la inclusión, a la vida, al futuro, a la esperanza. Queremos seguir abriendo puertas.

Para ello necesitamos tu ayuda, tu apoyo, tu generosidad.

  • Para que estos proyectos sigan en marcha,
  • seguir atendiendo a jóvenes en situaciones de especial vulnerabilidad,
  • para que los pisos de acogida sigan siendo sus casas,
  • que puedan recibir formación y atención especializada.

¿Te animas a abrir puertas con nosotros?

En una situación de crisis, los más vulnerables siempre salen peor parados.

Por eso hemos querido en nuestra inspectoría, invitar a todas las personas que lo deseen a participar en esta campaña que nos anima a continuar abriendo puertas.

Necesitamos continuar abriendo las puertas de nuestras casas,
  • en los pisos donde acogemos a jóvenes vulnerables;
  • en la atención, formación y acompañamiento para la búsqueda de empleo,
  • también en la realización de programas socioeducativos para aquellos que no tienen un entorno familiar que les cuide,
  • y en la prevención y el seguimiento de jóvenes que necesitan restaurar situaciones vividas que les condicionan.

Un año después de la pandemia, la actual emergencia económica y social ha agravado la frágil situación de los más de 13.000 niños, niñas y jóvenes atendidos en las casas de la Inspectoría Santiago el Mayor.

En ella, se desarrollan programas de apoyo social y educativo para jóvenes en situación de desempleo, para los hogares y pisos de jóvenes sin redes familiares y para el refuerzo emocional y psicológico de las familias.

Todos estos proyectos abren puertas para el futuro.

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