Migrantes y refugiados en el corazón del Papa

Migrantes y refugiados en el corazón del Papa:

«Como Jesús obligados a huir»

Los cristianos no pueden ignorar, ya que en los rostros de estos hermanos,

«también se refleja el de Jesús refugiado».

Lema de la Campaña:

«Como Jesucristo, obligados a huir. Acoger, proteger, promover e integrar».

La trágica condición de desplazado

«En la huida a Egipto, el niño Jesús experimentó, junto con sus padres, la trágica condición de desplazado y refugiado, marcada por el miedo, la incertidumbre, las incomodidades»

explica el Santo Padre.

«Se trata de millones de personas que huyen del hambre, de la guerra, la pobreza y la explotación, entre tantos otros peligros, con el anhelo de buscar un lugar seguro donde poder construir una vida mejor para ellos y sus seres queridos».

Francisco hace hincapié en la importancia de acercarnos a la dura realidad de estas personas

«para servirlos»,

saliendo al encuentro de sus sufrimientos y necesidades, sin caer en los miedos y prejuicios,

Se reafirma la necesidad urgente de impulsar esa Iglesia en salida misionera de la que habla el Papa Francisco y que va en plena sintonía con el mensaje del Pontífice:

«Estamos llamados a reconocer en sus rostros el rostro de Cristo, hambriento, sediento, desnudo, enfermo, forastero y encarcelado, que nos interpela. 

Si lo reconocemos, seremos nosotros quienes le agradeceremos el haberlo conocido, amado y servido».

El papa sigue diciendo:

«La presencia de los migrantes y de la personas vulnerables en general, representa hoy en día la invitación a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que  corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades».

Por esta razón, no se trata solo de migrantes.

«Significa que al mostrar interés por ellos, nos interesamos también por nosotros, por todos; que cuidando de ellos, todos crecemos; que escuchándolos, también damos voz a esa parte de nosotros que quizás  mantenemos escondida porque hoy no está bien vista».

Según pone de manifiesto Francisco,

«la presencia de los migrantes y refugiados, como en general de las personas vulnerables, representa hoy en día una invitación a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades».

Por lo cual,

«no se trata sólo de migrantes.

Significa que al mostrar interés por ellos, nos interesamos también por nosotros, por todos; que cuidando de ellos, todos crecemos; que escuchándolos, también damos voz a esa parte de nosotros que quizá mantenemos escondida porque hoy no está bien vista».

Los 7 mensajes del Papa Francisco sobre los migrantes y refugiados.
1.- Se trata de nuestros miedos

«El problema es que las dudas y miedos condicionan nuestra manera de pensar y actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas».

2.- Se trata de la caridad

«A través de las obras de caridad mostramos nuestra fe.

Y la mayor caridad es la que se ejerce  con quienes no pueden corresponder y tal vez ni siquiera dar gracias. (…)

El progreso de nuestros pueblos depende, sobre todo, de la capacidad de dejarse conmover por quien llama a la puerta (…)».

3.- Se trata de nuestra humanidad

«Lo que mueve a ese samaritano a detenerse es la compasión, un sentimiento que no se puede explicar únicamente a nivel racional.

La compasión toca la fibra más sensible de nuestra humanidad, provocando un apremiante impulso a ‘estar cerca’ de quienes vemos en situación de necesidad.

Como Jesús nos enseña, sentir compasión significa reconocer el sufrimiento del otro y pasar inmediatamente a la acción para aliviar, curar y salvar.

Sentir compasión significa dar lugar a la ternura que a menudo la sociedad actual nos pide reprimir».

4.- Se trata de no excluir a nadie

«El mundo actual es cada vez más elitista con los excluidos.

Los países en vías  de desarrollo siguen agotando sus mejores recursos naturales y humanos en beneficio de unos pocos mercados privilegiados; las guerras afectan solo a algunas regiones del mundo; sin embargo, la fabricación de armas y su venta  se llevan a cabo en otras regiones, que luego no quieren hacerse cargo  de los refugiados que dichos conflictos generan. Quienes padecen las consecuencias son siempre los pequeños, los pobres, los más vulnerables. El desarrollo exclusivista hace que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. El auténtico desarrollo es aquel que pretende incluir a todos los hombres y mujeres del mundo, promoviendo su crecimiento integral, y preocupándose también por las generaciones futuras».

5.-“Se trata de poner a los últimos en primer lugar

«Jesucristo nos pide que no cedamos a la lógica del mundo, que justifica el abusar de los demás para lograr nuestro beneficio personal o el de nuestro grupo.

En cambio, el verdadero lema del cristiano es ‘¡primero los últimos!‘’».

6.- Se trata de la persona en su totalidad

«En cada actividad política, en cada programa, en cada acción pastoral, debemos poner siempre a la persona, en sus múltiples dimensiones, incluida la espiritual.

Y esto se aplica a todas las personas, a quienes debemos reconocer  la igualdad fundamental».

7.-Se trata de construir  la ciudad de Dios y del hombre

«En nuestra época, también llamada la era de las migraciones, son muchas las personas inocentes víctimas del ‘gran engaño’ del desarrollo tecnológico y consumista sin límites.

Y así, emprenden un viaje hacia un ‘paraíso‘ que traiciona sus expectativas. Su presencia, a veces incómoda, contribuye a disipar los mitos de un progreso reservado a unos pocos, pero construido sobre la explotación de muchos».

 

Luciano García Medeiros

Migrantes y refugiados en el corazón del Papa

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