Octubre de 2022

Octubre de 2022. A mis hermanos salesianos y a todos los miembros de nuestra Familia Salesiana.

Con Miguel se encontró de modo fortuito en el andén de una estación bajo la niebla.

Con Domingo Savio en un encuentro programado en Murialdo con ocasión de la Novena de la Virgen del Rosario.

En un caso había ya una buena tela para hacer un traje para el Señor, en el otro era necesario ganarse su confianza para poder hacerle una propuesta de vida cristiana que pudiera ser acogida.

Las vidas de Miguel Magone y Domingo Savio, escritas como biografías ejemplares para los chicos del Oratorio, son una muestra de cómo el sistema Preventivo fue para Don Bosco una propuesta de santidad al alcance de todos.

Caminos diferentes para chicos que venían de contextos diversos, pero propuestos con un mismo horizonte y una misma meta.

La santidad es una palabra que ha desaparecido del vocabulario de muchas personas.

Sin embargo, sin ella no podemos entender ni a Don Bosco, ni a la Familia Salesiana.

Valdocco fue una escuela de santidad juvenil en la que se respiraba una atmósfera de alegría, de sentido del deber, de apostolado concreto y testimonio de vida, de devoción mariana y de encuentro personal con Jesús por medio de la Eucaristía y la Reconciliación, columnas sólidas de la vida de un cristiano para que la firmeza de la fe tenga consecuencias en las opciones de la vida.

Dentro de unos días la santidad salesiana brillará de una forma especial con la canonización de Artémides Zatti, salesiano coadjutor que nos acerca a esa propuesta de santidad de la puerta de al lado expuesta en la exhortación del papa Francisco sobre la llamada a la santidad en el mundo actual:

Dios nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada.

El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes.

Tenemos una nube tan ingente de testigos que nos alientan a no detenernos en el camino, nos estimulan a seguir caminando hacia la meta.

El papa Francisco nos ha lanzado ese grito, esa llamada a la santidad que a él le gusta ver en la vida del pueblo de Dios paciente en:

los padres que crían con todo amor a sus hijos,

esos hombre y mujeres que trabajan por llevar el pan a su casa,

los enfermos,

las religiosas ancianas que siguen sonriendo.

Es la santidad de los que viven cerca de nosotros y son reflejo de la presencia de Dios.

La canonización de Artémides Zatti es un motivo de alegría, de esperanza y de compromiso de cada miembro de la Familia Salesiana por seguir recorriendo el ideal de vida que Dios nos pide en nuestra vocación.Octubre de 2022

La propuesta de santidad que Don Bosco hizo a sus jóvenes en el inicio del Oratorio, a sus salesianos al escribirles la primera carta circular en 1867 y a todos los grupos de esta familia espiritual, carismática, apostólica, sigue siendo de actualidad e interpela nuestra vida.

El primer objetivo de nuestra sociedad es la santificación de sus miembros, escribió Don Bosco.

No lo olvidemos nunca.

El testimonio de vida de Artémides Zatti es un estímulo para que avancemos en ese camino de la santidad convencidos de encontrarnos siempre en las manos de Dios:

Todos estamos llamados a ser santos, viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra.

Un fuerte abrazo

 

abril de 2022Fernando García Sánchez

Inspector SSM

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.