Los gorriones no me permitían conciliar el sueño

Los gorriones no me permitían conciliar el sueño. Ocupaban todos mis pensamientos. Después de acompañar a Alicia a su casa, seguía como en trance. Todavía no encontraba explicación a que alguien anodino como yo, pudiera ser elegido por alguien como Alba, una científica de prestigio. Hasta ahora mi vida era un barco sin rumbo. Llevaba una vida tranquila, sin objetivos. Sabía algo de inglés, francés, alemán, italiano y portugués. Tocaba un poco la flauta. Podía…

"Los gorriones no me permitían conciliar el sueño"